¿Por qué cepillar los dientes? Habitualmente se forma sobre la superficie del diente una película invisible compuesta por bacterias, células muertas y demás partículas; todas adheridas al esmalte por una especie de cemento llamado glucopolisacárido. A esta formación la llamamos Placa Bacteriana en perros, y por lo general suele generarse en forma natural en un lapso aproximado de 48 hs. Si a esta Placa Bacteriana en perros la removemos mecánicamente mediante una alimentación adecuada y cepillado periódico, el esmalte no sufre cambios significativos y evita una pronta deposición de sales de calcio que habitualmente conocemos como sarro dental. Si por el contrario dejamos que las bacterias presentes en la placa, desmineralicen al diente y lo tornen más rugoso, veremos como rápidamente este se cubre de sarro dental. Este sencillo, pero inexorable proceso nos llevará lentamente a la enfermedad más frecuente en la boca de los animales de compañía: La Enfermedad Periodontal: Es por ello que debemos planificar un correcto cepillado dental. Con la visita periódica al profesional y un prolijo cuidado hogareño estaremos brindando una mejor calidad de vida para nuestras mascotas, ya que la Enfermedad Periodontal es la patología de curso crónico que destruye a los elementos de sostén del diente y ataca incluso al resto del organismo mediante su proceso infeccioso. ¿Pero cómo y cada cuanto cepillar los dientes de mi mascota? Los pasos son sencillos pero el orden y la metodología preventiva son fundamentales. Consulte con su médico veterinario: La revisación profesional es primordial para descartar patologías preexistentes y capacitarse en el cepillado El cepillado debe ser frecuente: Lo ideal es cepillar los dientes día por medio, pero como esto es por lo general dificultoso, con un cepillado semanal se puede alcanzar el objetivo. Tener paciencia: Tanto usted como su mascota deberán aprender las reglas del nuevo ”juego” y no abandonarlo prematuramente. Recuerde que hay que comenzar paulatinamente cepillando unos pocos dientes para luego lograr cepillar la boca completa. Usar materiales adecuados: El cepillo deberá ser blando y NUNCA se usarán pastas de humano debido a su toxicidad. Se usarán pasta para mascotas o en su defecto productos caseros indicados por su veterinario. También puede reemplaza al cepillo por una gasa envuelta en sus dedos. Técnica propiamente dicha: El cepillo debe ser colocado en un ángulo de 45º en la unión del diente con la encía y realizar movimientos circulares suaves, de igual manera se utiliza la gasa envuelta en el dedo y sólo realizaremos la limpieza sobre las caras externas de los dientes. Recompensar a su mascota: Siempre deberá recompensar a su animal luego de la limpieza, este premio mejora la predisposición de su mascota a la maniobra. Control Profesional: Cada 6 meses consulte con su veterinario odontólogo para que evalúe el proceso y realice las indicaciones apropiadas. Realizando una adecuada profilaxis dental usted le está evitando posibles dolores y complicaciones a su mascota, y estará mejorando ampliamente su calidad de vida. Artículo cedido por: www.foyel.com |